Melamil®
Complemento alimenticio a base de melatonina al 99% que ayuda a conciliar el sueño
Cada noche, un tren mágico recorre las habitaciones para llevar a niños y niñas a sueños suaves y serenos, rodeados de estrellas, nubes y peluches protectores.
Cuando cae la noche y las estrellas empiezan a parpadear en el cielo, aparece un tren muy especial.
No hace ruido, no va deprisa y no echa humo.
Es el tren de los sueños tranquilos.
Este tren solo sale cuando los niños y las niñas se meten en la cama, se arropan bien y cierran los ojitos con calma.
Su locomotora es suave como una nube y brilla con una luz dorada que da mucha paz.
El tren recorre habitaciones silenciosas y se detiene, con mucho cuidado, junto a cada cama.
—Sube —susurra—. Es hora de descansar.
En el primer vagón viajan los peluches soñadores.
Osos, conejitos y elefantes bostezan felices mientras se acomodan en cojines blanditos. Ellos cuidan que nadie se sienta solo durante la noche.
En el segundo vagón están las nubes mullidas, que abrazan los sueños y los hacen ligeros, para que vuelen despacio y sin sobresaltos.
Más atrás, en el tercer vagón, brillan las estrellas pequeñitas.
No iluminan fuerte, solo lo justo para que todo se sienta seguro y tranquilo.
El tren avanza lentamente por paisajes suaves: praderas de algodón, lagos que reflejan la luna y caminos de luz que invitan a descansar.
Cada kilómetro que recorre hace que la respiración sea más lenta y el cuerpo se relaje un poquito más.
Cuando el viaje termina, el tren deja a cada niño y niña en un sueño bonito y sereno.
Entonces, sin hacer ruido, desaparece hasta la noche siguiente.
Y mientras el mundo duerme, el tren de los sueños tranquilos descansa también…
listo para volver mañana, cuando llegue la hora de soñar.