La importancia de la hidratación en los más pequeños, ¿cuánta agua

El control de la hidratación en los recién nacidos es una de las preguntas más recurrentes sobre el desarrollo del bebé entre padres primerizos. Suele suscitar multitud de dudas a las que daremos respuesta en este artículo, donde describiremos las etapas claves para empezar a darle agua poco a poco al pequeño.

La hidratación es fundamental en cualquier persona...

...pero lo es aún más en los bebés debido a que el porcentaje de agua en su organismo, en torno al 70%, es incluso mayor al de los adultos. Aún así si el bebé es lactante habrá que esperar seis meses para darle agua mineral ya que la leche materna cuenta con un 90% de agua en su composición y eso cubre todas las necesidades iniciales. Te lo explicamos. Desde el nacimiento del bebé hasta los seis meses de vida la alimentación se basa exclusivamente en la lactancia materna, que será a demanda siempre que sea posible, tal y como recomienda la Organización Mundial de la Salud (OMS).

La lactancia es también la fuente primaria de hidratación. Aunque esto es lo que se establece a nivel general en la etapa inicial, existen situaciones excepcionales en la que se debe controlar algo más la hidratación. Es posible que en épocas de mucho calor el bebé llore algo más de lo habitual, y su demanda de pecho se incremente para satisfacer sus necesidades de hidratación. 


¿Qué hacer en épocas de calor?

Es posible que en épocas de mucho calor el bebé llore algo más de lo habitual, y su demanda de pecho se incremente para satisfacer sus necesidades de hidratación. En estos casos de irritación no hay que agobiarse pensando que la producción de leche ha disminuido o que no come lo necesario, simplemente precisa de una dosis extra fruto de ese calor. En este punto, podemos ofrecer agua al bebé, que rechazará en caso de que no la necesite o ya se haya saciado. Hay bebés con horarios regulares en las tomas.

El hecho de que se muestren inquietos o demanden más pecho, puede ser una señal indicativa de esa necesidad adicional de hidratación.

Otra de las opciones naturales por las que el bebé pide más tomas son las llamadas crisis de crecimiento, algo completamente normal por lo que no debemos preocuparnos. Ha quedado claro que en la lactancia materna no hace falta un extra de hidratación en los primeros seis meses pero, ¿qué sucede en la lactancia artificial?

En líneas generales, tampoco es necesario darle agua al bebé. Con los biberones con leche de fórmula en polvo, que se preparan a base de agua, el pequeño no requerirá un extra de hidratación, aunque es muy importante controlar las cantidades en el proceso.

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